Desafíos latentes que se viven cuando se es líder

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Especialista en empresas indica que las personas con este rol pueden afrontar tentaciones, pero la clave es no tomar el camino que parezca más fácil.

El liderazgo es una cualidad necesaria para dirigir correctamente a los equipos, tomar mejores decisiones y cumplir en tiempo y forma los objetivos. Pero incluso al mejor líder se le pueden presentar situaciones complejas en las que puede equivocarse e incluso tomar la ruta sencilla.

Gustavo Giorgi, psicólogo especialista en empresas, indica que en su experiencia laboral ha coincidido con numerosos líderes latinoamericanos, quienes, en su momento, le compartieron los desafíos, errores y tentaciones al tener este rol.

    1. Incentivos económicos. En algunos casos, puede ser una medida oportuna, pero en otras puede ser vistos como una condicionante, de modo que al no recibirlo los ánimos de las personas decaen. Lo mejor es trazar estrategias que genuinamente motiven a los equipos de trabajo, aunque, claro, puede ser un reto mayor.
    2. Tener un “aliado”. Dicen que el trabajo se vuelve el segundo hogar por el tiempo que se le dedica, razón por la cual es común que los colegas tengan una buena relación. Y justo por eso algunos líderes cometen un grave error: ubicar a un colaborador para que le informe de lo que ocurre cuando no está presente. Más allá de que se evidencia la inseguridad del líder, es una medida dañina porque pierde credibilidad y la confianza del equipo.
    3. Arrojar toda la información. Hay una delgada línea entre ser honesto y saber dosificar la información. Desde un nuevo proyecto hasta situaciones críticas que puede estar atravesando la empresa, es necesario que los líderes compartan y bajen la información en la medida que sea necesaria; esto no quiere decir que mientas, sino que aprendan a determinar cuándo y a quiénes es conveniente informales.
    4. No aceptar los errores. Como seres humanos, cualquier persona puede cometer un error. Y el hecho de ser líder no quiere decir que no se puedan cometer. Lo correcto es aceptarlo y atenderlo, sin recurrir a culpar a otras personas. Esto igual aplica al momento de asumir los errores del equipo, es decir, no se debe señalar a alguien externo, ya que la única lección que se le da a los colaboradores es no hacerse responsable de las fallas.  
    5. Dividir al equipo. Hay equipos y colaboradores que tienen la facilidad de externar lo que opinan, es decir, son elementos “fuertes”. Al ser conscientes de esto, varios líderes segmentan al equipo para evitar que sea “poderoso”. Pero el error es evidente, ya que dividir a un equipo significa romper con la comunicación, ritmo de trabajo y alcance de metas. La clave de un verdadero líder es canalizar esas actitudes y aptitudes para tener un equipo íntegro, autónomo y creativo.
Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *