Síndrome de la cabaña: qué es y cómo la pandemia lo intensificó

Por: Redacción Recursos Humanos TV

El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid indica que es necesario retomar trazar objetivos y retomar actividades de manera paulatina y constante.

Una de las medidas más drásticas a raíz de la pandemia fue el confinamiento, ya que las personas tuvieron que ajustar y acoplar sus actividades. Sin embargo, el desafío más grande que se vive ahora es el retorno a las actividades, al causar inquietud a algunas personas, lo que destaca la presencia del síndrome de la cabaña.

El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid expone que ningún síndrome debe asociarse con una enfermedad mental, ya que estos se presentan cuando una persona experimenta un conjunto de síntomas y reacciones emocionales, cognitivas y motoras luego de vivir una determinada experiencia a la que están íntimamente ligados.

Detalla que algunos de sus síntomas son los siguientes:

      • Cognitivo: pensamientos catastrofistas relacionados a situaciones ajenas a los límites del hogar y anticipación ante posibles situaciones.
      • Fisiológico: taquicardia o corazón acelerado, respiración rápida, hormigueo en las extremidades y sudoración.
      • Motoras: no querer retomar una rutina laboral, evitar el contacto social y reestructurar el día a día para evitar salir a la calle.

Por su parte, ITAE Psicología explica que el síndrome de la cabaña se presenta al experimentar miedo por salir a la calle, tener contacto con otras personas, temor a realizar actividades que antes eran cotidianas como trabajar fuera de casa y usar medios de transporte público e incluso relacionarse con personas conocidas.

Con la pandemia, este síndrome se agudizó, ya que el hábito de no tener contacto físico o cercano con otra persona pudo crear una forma de rechazo al contacto con los demás.

Por lo mismo, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid hace dos sugerencias:

      • Trazar objetivos realistas, siendo conscientes de que son pasos dirigidos al estilo de vida que se desea y del que se disfrutaba antes del confinamiento.
      • Realizar aproximaciones de forma paulatina, empezando con acciones sutiles para luego incrementar la intensidad, duración y frecuencia.
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