Equipos autogestionados: una respuesta a los constantes cambios laborales

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Experto indica que este modelo “empodera a los empleados para desarrollar su propio liderazgo, tomar mejores decisiones y contribuir al crecimiento colectivo”.

Los equipos autogestionados son cada vez más necesarios porque ayudan a que la comunicación sea clara, los equipos trabajen como tal y el alcance de los objetivos se dé en tiempo y forma. Forjarlos no es una tarea sencilla, pero sí necesaria, afirma Noa Radosh, especialista de localización en Latinoamérica para el sistema operativo de trabajo monday.com.

El experto indica que esta mecánica de trabajo es una manera de encaminar al recurso humano al liderazgo. Etimológicamente, autogestión significa la gestión por uno mismo; por lo tanto, los trabajadores tienen las facultades para la toma de decisiones y el control de la institución.

“Crear equipos autogestionados puede empoderar a los empleados para desarrollar su propio liderazgo, tomar más y mejores decisiones y contribuir al crecimiento colectivo”, indica el especialista.

Por su parte, Knoow.net expone que los equipos autogestionados son un elemento principal para que haya mayor flexibilidad en la estructura organizacional, sobre todo por las presiones de cambio y la capacidad de respuesta a la demanda actual.

Asimismo, indica que los equipos autogestionados se caracterizan por dos razones: están integrados por personas responsables de los resultados de un proceso o proyecto en particular y el equipo también es responsable de la asignación de tareas y la planificación del trabajo.

Para que la autogestión de los equipos sea una realidad, las empresas deben:

      • Ofrecer autonomía a los colaboradores.
      • Estimular al capital humano para que encuentre solución a los problemas e incluso haga propuestas para mejorar los procesos.
      • Tener la “mente abierta” para escuchar las propuestas y analizarlas, es decir, no desechar las ideas u opiniones porque no encajan con los lineamientos.
      • Brindarles las herramientas necesarias para resolver los problemas.

Esta mecánica beneficia tanto a las empresas como a los colaboradores, ya que las primeras cuentan con un capital humano preparado para actuar bajo cualquier circunstancia, mientras que los segundos están más motivados porque visualizan y miden mejor los resultados de su trabajo. 

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *