Regreso a las oficinas, así sería seguro ante el retroceso al semáforo amarillo

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Instituto propone trazar planes de retorno de seguro con base en cuatro directrices clave: preparación, información, prevención y recuperación.

El retroceso al semáforo amarillo en Ciudad de México -tras un alza del 24% de contagios, de acuerdo con la Secretaría de Salud- está generando una nueva serie de cambios, sobre todo porque el regreso a las oficinas ya estaba en marcha. Pero ahora las empresas tienen que analizar cómo actuar y qué medidas tomar para que la incorporación de los trabajadores sea segura.

Al respecto, Best Practice Institute (BPI) señala que el 83% de los directores ejecutivos quiere que el recurso humano regrese a tiempo completo al centro de trabajo; sin embargo, destaca la importancia de que las organizaciones trabajen en un plan de retorno seguro, el cual se irá modificando de acuerdo con la mejoría de la situación y las medidas sanitarias que indiquen las autoridades.

Por lo mismo, BPI sugiere que las corporaciones trabajen con base en cuatro directrices:

    1. Preparación. Que los espacios cumplan con las medidas necesarias previo al regreso del personal, es decir, inspecciones oportunas, un programa de limpieza y capacitación a los líderes y el personal de limpieza. Igual se debe decidir quiénes regresarán a la oficina, quiénes trabajarán híbridamente y quiénes teletrabajarán, con el objeto de no rebasar el aforo máximo y exponer a los colaboradores. 
    2. Información. Es clave transmitir la información de manera clara, precisa y concreta y por ello se necesita a un líder que cumpla con esta tarea. Además, es necesario comunicar el protocolo seguridad, el cual, en sí, se debe desarrollar en la primera etapa (preparación). Finalmente, la comunicación tiene que ser transparente, a fin de que todos los colaboradores estén en contexto y puedan cumplir con los lineamientos.
    3. Prevención. Debido a que lo más importante es garantizar la salud e higiene, se tienen que establecer puntos estratégicos de áreas de saneamiento, además de brindar el equipo de limpieza y protección necesarios. En este sentido, también se tiene que velar por los equipos de limpieza, ya que, al final de cuentas, son los que trabajan con los desechos; por lo tanto, igual hay que generar procesos y protocolos que los salvaguarden.
    4. Recuperación. No sólo basta con tener un plan, hay que monitorearlo para saber si está funcionando o no; de esta manera, los equipos de trabajo se sentirán seguros y apoyados. 

Adicionalmente, las empresas pueden pedirles a los colaboradores su opinión para hacer mejoras y, de nuevo, manifestarles que cuentan con respaldo ante un tema tan importante: su salud y bienestar.

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