Felicidad, ¿por qué es importante para el mundo laboral?

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Especialista subraya que el modelo SPIRE es una manera de crear la felicidad, la cual es una tarea personal, pero igual de las corporaciones.

¿Con qué se asocia la felicidad? Por lo general, con la familiar, el amor y la amistad, pero no con el entorno laboral. Lo cierto es que este término es relevante en todas las esferas de la vida; en el caso del trabajo, tiene una alta relación con el bienestar laboral.

De acuerdo con la Escuela Europea de Dirección y Empresa (EUDE), la felicidad es un término amplio y cada persona lo relaciona con un estado de ánimo, situación o factores diferentes. Sin embargo, “en el entorno laboral se centra en el equilibro del tiempo y el esfuerzo que los trabajadores invierten, a cambio, de percibir una recompensa”.

Esto quiere decir que las empresas deben analizar cómo se encuentran los colaboradores, ya que su felicidad tiene repercusión en los mismos resultados laborales. Deben considerar que se deben tomar acciones que alienten y motiven a los empleados, y eso va más allá de un pago; además, esa retribución emocional tiene que ser individual, ya que las necesidades varían entre las personas.

Por su parte, Tal Ben-Shahar, profesor universitario e investigador en bienestar y felicidad, indica que “la felicidad contribuye al éxito en general, en la vida y la salud, nos hace más generosos y amables, además de que somos más propenso a contribuir con los demás”.

El también autor señala que las personas tienen una idea errónea de la felicidad, ya que consideran que funciona como la ley de causa – efecto. Pero para él todo se resume en el modelo SPIRE, que ayuda a fortalecer e incluso crear la felicidad en todos los ámbitos de la vida, ya que se divide en la siguiente manera:

      • (S) Bienestar espiritual. En esencia, consiste en encontrar un sentido de propósito y significado de la vida, así como elevar las experiencias ordinarias a experiencias extraordinarias a través de una presencia consciente.
      • (P) Bienestar físico. Depende de la comprensión de que la mente y el cuerpo están conectados, así como la importancia de la naturaleza, vivir de acuerdo con las necesidades personales, comer saludablemente, dormir, descansar y tener contacto real con las personas.
      • (I) Bienestar intelectual. No consiste en ser eminencias del conocimiento, sino en involucrarse en aprendizajes profundos y cuestionar, mientras se disfruta de crear e imaginar; de cierta manera, es romper con los límites de la mente.
      • (R) Bienestar relacional. La clave es el tiempo que se dedica a las personas que son importantes para uno, pero también para quienes uno es importante. Las relaciones personales son pilares del bienestar relacional porque son fundamentales para una vida completa y satisfactoria. Pero hay otro pilar incluso más fuerte: la relación con uno mismo.
      • (E) Bienestar emocional. Las emociones son el resultado de los pensamientos y experiencias que, a la vez, generan e influyen en los primeros. Depende de la habilidad para cultivar emociones placenteras como el gozo, serenidad y gratitud. Es contingente a la habilidad para aceptar todas las emociones.

Por lo tanto, la felicidad no es casualidad, sino el resultado del trabajo en la misma, tarea que es de cada persona, pero, en el plano laboral, también de las organizaciones.

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