Productividad y eficacia, así es como Toyota las forja con su técnica 5S

Por: Redacción Recursos Humanos TV

El método japonés, conocido como Lean Manufacturing en Occidente, empodera a los trabajadores para forjar tres cualidades: dedicación, compromiso y sinceridad.

¿Qué tienen en común las empresas? En sí, todas trabajan para alcanzar objetivos, para lo cual necesitan de dos aliadas: productividad y eficiencia. Pero alcanzar y consolidar estas cualidades empresariales requiere de trabajo y técnicas precisas como es el caso de las 5S de Toyota.

Este método tiene el mismo origen que la compañía: Japón en las décadas de 1950 y 1960 durante la expansión de ese país luego de la Segunda Guerra Mundial. Las 5S se posicionaron a tal grado que empezaron a ser implementadas en compañías de Occidente, pero con el nombre de Lean Manufacturing, también llamado Lean Production, o Just In Time, destaca la Escuela de Negocios y los Emprendedores IEBS. 

De acuerdo con el portal de Toyota, la técnica de las 5S es una de sus principales herramientas debido a que rápidamente se visualizan los resultados, ya que sus pilares son la responsabilidad, autonomía, empoderamiento de los colaboradores, compromiso laboral e ingenio para dar con áreas de oportunidad u oportunidades de mejora.

Al momento de diseñar el método, Sakichi Toyoda y su hijo Kiichiro, fundador de Toyota, y el ingeniero Taiichi Ohno tenían una meta clara: encontrar la alternativa al método fordista, que sí, es un sistema de producción en cadena que implementó a partir de 1908 Henry Ford. La técnica de Ford promovía la especialización, la transformación del esquema industrial y la reducción de costos.

Tras tener esto en claro, los creadores de las 5S eligieron este nombre debido a las cinco directrices que tiene el método que, en sí, resumen el paso a paso para aplicarlo en cualquier centro de trabajo:

    • Seiri (separar). Hay que empezar por clasificar todos los elementos, equipo o materiales del área de trabajo, con el objeto de conservar sólo aquellos que son útiles para luego determinar cuáles tienen un papel clave en los procesos.
    • Seito (ordenar). Aquí todo se resume en acomodar las herramientas de trabajo con base en el uso que se les da, es decir, si son de apoyo diario tienen que estar entre los elementos principales, pero si son de uso menos frecuente se tiene que colocarse en el sitio que les corresponde. 
    • Seiso (limpiar). En la cultura japonesa, la limpieza es vital porque es una manera de ofrecerle equilibrio a la vida. Debido a que el trabajo es el segundo hogar de las personas, las áreas de trabajo deben alinearse a este punto, ya que, además, es una manera de detectar problemas o desperfectos, a fin de solucionarlos.
    • Seiketsu (estandarizar). Este paso se da cuando los tres anteriores se han convertido en un hábito. Y su importancia radica en que permite tener en claro un modelo de trabajo, de modo que aquello que no se alinee es un foco rojo para su pronta atención.
    • Shitsuke (autodisciplina). Finalmente, el proceso concluye con el comportamiento de los colaboradores, el cual debe centrarse en cumplir las 5S, de modo que tienen que fortalecer tres cualidades: dedicación, compromiso y sinceridad.
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