Big Data y Bussiness Intelligence, motores de la transformación digital

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Hoy en día en los puestos directivos y de CEO’s, sabemos que el rol de la información en nuestras organizaciones cobra un papel cada vez más importante. Con la evolución y desarrollo del Big Data, se hace todavía más visible la importancia de los datos que se generan y su análisis.

Las evidencias y estudios nos sugieren constante y claramente que los ejecutivos que tenemos un estrecho control sobre los datos e información, somos más propensos a conseguir una ventaja competitiva, por encima de nuestros competidores directos e incluso los indirectos.

Es por ello que el Big Data y Business Intelligence están diseñados para actuar conjuntamente y elevar la inteligencia y el uso práctico de los datos, convirtiéndolos en unos activos de incalculable valor para nuestras empreas.

Business Intelligence (BI) es uno de los conceptos más antiguos en lo que se refiere a procesamiento de datos, pero al unirlo a Big Data se produce una reinvención radical del concepto inicial. De hecho, BI se limitaba principalmente a datos internos debido a la falta de acceso fácil a datos de otras fuentes.

Pero ahora los papeles han cambiado, y ya es posible para las organizaciones acceder a plataformas que combinan datos no estructurados y estructurados para conseguir una flexibilidad sin precedentes con el uso combinado de Big Data y Business Intelligence. En este contexto, debemos aprovechar las posibilidades que nos brindan los datos y su procesamiento.

Las ventajas que aporta la inteligencia empresarial y el análisis de data son muy valiosas y aportan numerosas ventajas para nuestras organizaciones. En este caso los datos no solo ayudan a analizar el desempeño de los empleados, sino además es la herramienta perfecta para conocer el nivel de éxito de nuestras decisiones como líderes de una empresa.

El uso de análisis en todas las áreas de una empresa, facilita la identificación de aquellos que tienen los mejores resultados y medición de rendimiento. Así se gestiona correctamente, por ejemplo, el gasto futuro en capacitación y diagnóstico de las necesidades de aprendizaje de los empleados. Además, podemos recompensar a aquellos empleados que cumplan con sus tareas, motivándolos a seguir por esa trayectoria.

Según un estudio de la consultora Gartner, la primera prioridad de inversión para los CEO’s de empresas inmersas en procesos de transformación digital es la analítica de datos (43%), seguida por la ciberseguridad (43%) y las soluciones y servicios Cloud Computing (39%). Es decir, necesidades sobre la data que hacen que los nuevos líderes digitales precisemos de conocimientos y competencias adicionales sobre estas tecnologías.

El análisis de datos ayuda a nuestras organizaciones a poner a disposición de directivos y líderes la información que necesitan, en el momento exacto, y de esta manera, tomar decisiones basadas en información veraz para alcanzar sus objetivos de negocio.

Cada vez será más complejo gestionar toda la información que nuestras empresas emanan. Por ello, el Big Data y el Business Intelligence, tienen una importancia clave para el funcionamiento de las empresas, reduciendo el tiempo necesario para tomar decisiones y acelerando el proceso productivo.

Para poder aprovechar de manera efectiva el valor que se puede obtener del análisis de datos, se debe hacer un cambio cultural en la forma en que las organizaciones abordan el análisis. Este cambio cultural se puede describir como las tres “I” del Big Data:

      • Invertir en recopilar, analizar y usar datos para que las empresas eviten su extinción durante la transformación digital.
      • Innovar con datos inexplorados previamente para crear nuevos productos y servicios, junto con mejores experiencias de los clientes.
      • Improvisar explorando datos y encontrando un nuevo significado, que luego se convertirá en información accionable en un ciclo continuo de datos.

La transformación digital de nuestras organizaciones requiere de datos, y no de cualquier forma de ellos. Deben ser datos que reflejen con fidelidad la realidad de nuestras organizaciones. Datos correctos, fiables, comprobables, integrados, coherentes, gobernados y precisos, entre otras muchas características en las que podemos gestionar e invertir desde nuestros puestos directivos.

Fuentes:

https://blog.neteris.com/stepforward/transformacion-digital-inteligencia-de-negocios

https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/pe/Documents/strategy/Brochure_Programa_TEI_A4_PRINT_%20Peru%20V2-Abril2018.pdf

https://www.campusbigdata.com/big-data-blog/item/148-diferencias-entre-big-data-business-analytics-y-business-intelligence

https://www.gartner.es/es

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