Metodología Kaizer, el secreto del éxito de las empresas niponas

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Empresas como Sony, Honda y Toyota la usan en su plan de trabajo debido a su filosofía de mejorar continuamente para eliminar las ineficiencias.

El crecimiento y aprendizaje deben ser constantes para tener mejores competencias y saber cómo actuar ante los cambios que se presentan en un mundo cada vez más volátil. Un primer paso es decidir cómo se trabajará para alcanzar este objetivo, y una manera de lograrlo es mediante la metodología japonesa Kaizen.

De acuerdo con Bizneo, el origen de esta metodología nipona data tras la II Guerra Mundial, como respuesta a la crisis socioeconómica que afectaba a Japón. Para competir con las empresas europeas y estadounidenses, el gobierno nipón promovió las metodologías de William Edwards Deming y Joseph Juran: usar la estadística para el control de calidad de los procesos.

Como resultado, la aplicación de la filosofía Kaizen superó las expectativas y, en pocas décadas, las empresas japonesas se convirtieron en grandes líderes del mercado mundial, ya que el mismo significado de esta palabra, compuesta por kai y zen que significan cambio y mejora, respectivamente, consiste en la mejora continua, es decir, actuar para eliminar las ineficiencias del sistema productivo.

Es por ello que marcas como Sony, Honda y Toyota la usan como parte de su estrategia de trabajo, ya que esta metodología nipona se centra en trabajar para que la producción sea sin desperdicios y orientada a producir el máximo valor.

Pero, ¿cómo se logra esto? Mediante pequeñas acciones que se ejecutan organizada y continuamente y para ello es necesario trazar una ruta de trabajo y adquirir el compromiso de cumplirla, lo cual requiere de esfuerzo y constancia.

Un ejemplo práctico es hacer ejercicio. Como todo comienzo, las personas irán de menos a más porque con el paso de las semanas el cuerpo se acostumbra y será más fácil cumplir con las metas. En pocas palabras, diariamente se trabaja para mejorar y tener un crecimiento continuo.

Esto resulta benéfico porque la atención de las empresas y personas se puede enfocar en alcanzar metas a corto plazo; por lo tanto, es una estrategia clave para hacerle frente a la crisis actual.

Para apegarse a esta metodología, hay una serie de pasos imprescindibles:

    • Analizar. Para tener una estructura sólida, primero se tiene que conocer el contexto real de la empresa, ya que sólo así se identifican las áreas de oportunidades o problemas que se suscitan reiterativamente.
    • Planear y ejecutar. Al conocer los puntos a trabajar, se tiene que establecer un plan de acción real y viable. Hay que tomar en cuenta que hay procesos que pueden demorar más que otros y eso no quiere decir que haya menor eficacia, sino no todo lo contrario, ya que se trabajará de acuerdo con el ritmo de cada situación.
    • Comprobar. Con objetividad, se tiene que hacer un análisis comparativo del antes y después para conocer los avances de las acciones. En caso de notar que algo no funciona, es buen momento para trazar otro plan de acción y ponerlo en marcha.
    • Actuar. Si los resultados han sido positivos, es momento de estandarizar el plan de acción, siendo consciente de que, como indica la misma metodología Kaizer, siempre se está en mejora continua.
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