Memoria, el “núcleo de lo cotidiano” que puedes reforzar con 4 actividades

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Psicólogo afirma que las fallas en la memoria se dan por varios motivos; uno de ellos es dejar de interactuar con los datos que se quiere recordar.

La memoria es una aliada para prácticamente cualquier actividad de la vida diaria y, desde luego, las tareas del trabajo no son la excepción, sobre todo cuando hay proyectos de gran magnitud que necesitan puntual atención. Por ello, es importante trabajar para mejorar la memoria.

José Filadelfo Castilla Tang, psicólogo magíster en Dirección de Recursos Humanos y especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo, explica que hay muchas razones por las que la memoria falla.

“Cuando se trata de una situación normal es porque de alguna manera dejamos de interactuar con la información que queremos recordar, ya que no la repetimos y no la intentamos retener. Por otro lado, también tiene que ver con enfermedades o patologías”, señala Castilla Tang.

Asimismo, el experto en RRHH enfatiza que “la memoria es el núcleo en la cotidianidad” y por eso puede ser vista como un mecanismo de supervivencia para cada etapa de la vida. Además, trabaja en conjunto con el sistema nervioso debido a que “lo ideal es conectarse emocionalmente con las características de aquella situación que se quiere tener presente”.

Entonces, si la meta es reforzar la memoria, se pueden recurrir a diversas prácticas, señala la plataforma de trabajo OCCMundial, la cual sugiere cuatro actividades para lograr este cometido:

    1. Dormir más, ya que en ese tiempo el cerebro procesa y guarda la información aprendida. De lo contrario, hay fatiga y poca atención o concentración, de modo que el cerebro no comprende qué información se necesita.
    2. Hacer ejercicios mentales, a fin de activar al cerebro y adquirir o reforzar habilidades que normalmente no se emplean; algunas opciones de ejercicios son sopas de letras, crucigramas, interpretar la hora de los relojes y hacer cálculos mentales.
    3. Tener una rutina de activación física controla la pérdida de la estructura cerebral por el envejecimiento, además de que permite que el oxígeno llegue mejor al cerebro, ayuda a liberar la tensión, disminuir el estrés y liberar toxinas. Lo ideal es dedicar por lo menos 30 minutos a esta rutina.
    4. Relacionar la información ayuda a no olvidar datos valiosos; de hecho, es una técnica que se usa en el proceso educativo. Un ejemplo de cómo fortalecer la memoria con la asociación es relacionando una fecha con una efeméride o el nombre de una persona con un familiar. Esto igual se puede hacer con los conceptos o ideas.
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