El feedback correcto es posible y se puede lograr con estos 5 pasos

Por: Redacción Recursos Humanos TV

¿La retroalimentación de verdad es necesaria? El economista Steven Levitt señala que sí, ya que “sin ella es casi imposible aprender algo”.

La retroalimentación es parte fundamental en todo proceso de comunicación o aprendizaje, al ser una mecánica que permite conocer el contexto desde el punto de vista del receptor hacia el emisor. En los trabajos, los líderes son los encargados de brindarla, razón por la cual se deben instruir para dar un correcto feedback, ya que “sin él es casi imposible aprender algo”, indica el economista Steven Levitt.

En Comunicación, este proceso se basa en el modelo circular porque se trata de un intercambio de información entre quienes participan en la retroalimentación, que “es cualquier comunicación que facilita información a otra persona acerca de nuestra percepción de la situación y de cómo incide en nosotros su conducta”, agregan Zeus, Perry y Skiffington, autores de Guía completa de coaching en el trabajo.

Pero, ¿cuáles son los pasos para dar un correcto feedback? Primero se debe determinar el objetivo, el cual permitirá trazar la ruta de acción para dar la retroalimentación. Posteriormente, se debe trabajar en la retroalimentación para que sea constructiva y objetiva. Partiendo de estos puntos, se deben considerar los siguientes:

    1. Sesiones particulares. La retroalimentación es un espacio que da la oportunidad de abordar varios temas, entre los cuales pueden tocarse situaciones complejas. Lo correcto es que se dé por separado, evitando los grupos, ya que eso puede obstaculizar la comunicación.
    2. Establecer un tiempo. Este proceso debe ser visto y tomado con seriedad, ya que se invierte el tiempo de los involucrados. Esto conlleva a establecer el tiempo y momento convenientes para abordar los temas necesarios sin estar contra reloj o de manera improvisada al no avisar que este tendría lugar, lo cual podría incomodar al colaborador.
    3. Hablar en positivo. Por naturaleza humana, lo más sencillo y usual es hablar en negativo o haciendo señalamientos, que de entrada entorpecen el flujo y función de la retroalimentación. Por el contrario, se deben destacar los logros o aciertos para después dirigirse a las áreas de oportunidad.
    4. Claridad y honestidad. En el feedback siempre tienen que predominar el respeto, la cordialidad y transparencia, pero eso no quiere decir que se deba divagar en temas ajenos a la retroalimentación, ya que sólo habrá confusión. Usar frases cortas y precisas ayudará a que el trabajador entienda con facilidad los mensajes, lo que incluso agilizará el círculo de la comunicación.
    5. Llegar a acuerdos. La meta de toda retroalimentación es puntualizar objetivos que beneficien a ambas partes; para esto, es necesario que los líderes tengan la apertura de escuchar a los colaboradores, además de hacer propuestas para mejorar o concretar tareas, es decir, no sólo se deben señalar las áreas de oportunidad, sino decir cómo abordarlas.
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