Personal tóxico, así se debe lidiar con él para evitar daños en la salud

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Estudio destaca que las personas que conviven con personas nocivas tienen mayor riesgo de padecer problemas del corazón como paros cardiacos fatales.

 El trabajo es un universo amplio porque siempre se encontrarán colaboradores con distintas opiniones y personalidades. Esto nutre a los equipos y propuestas de trabajo. Pero hay que tener precaución con los compañeros que tienen rasgos o actitudes tóxicas, ya que no saber cómo manejar a estas personas puede afectar el entorno y equipo.

Estas personas se caracterizan por tener pensamientos, emociones o comportamientos tóxicos para sí mismas y para quienes las rodean; por ejemplo: se victimizan para defenderse de acusaciones, tienen autoestima baja y son impulsivas al enfadarse, por mencionar.

Afectaciones

En el trabajo, la afectación directa es en el equipo porque se genera un estrés innecesario, el cual tiene un impacto negativo en el cerebro porque disminuye la eficacia de las neuronas en el hipocampo, una importante área del cerebro que se encarga del razonamiento y la memoria, de acuerdo con estudios.

Si el estrés dura semanas, hay daños irreversibles en las conexiones neuronales, y si dura meses, se pueden destruir las neuronas permanente. Por otra parte, el estudio de Whitehall II siguió la vida de más de 10,000 personas por 12 años y descubrió que la gente que vive relaciones tóxicas tiene mayor riesgo de padecer problemas del corazón como paros cardiacos fatales.

Cómo actuar

Estos datos permiten saber que, en cualquier de los casos, el estrés perjudica a las empresas porque los empleados tienen una baja en la productividad. Por lo mismo, estas son algunas acciones para trabajar adecuadamente con estas personas:

    1. Poner límites. La comunicación es necesaria para todo proceso; sin embargo, hay que aprender a poner límites con personas nocivas, a fin de centrarse en los temas urgentes y no dar cabida a conversaciones infructíferas que posteriormente den entrada a problemas. Ojo, esto no implica evadir las pláticas triviales, ya que la intención no es alejarse de estas personas, sino seleccionar los temas a hablar.
    2. Tomar el control. Las personas con actitudes tóxicas tienden a querer manipular o controlar las situaciones para que se vean favorecidas; ante esto, y en la medida de lo posible, se debe tomar el control para procurar que no se den diálogos o acciones que no lleven a ningún punto.
    3. Regirse por la inteligencia emocional. Ante cualquier panorama, siempre debe predominar la tranquilidad mental para actuar desde la mente y no el impulso. Esto igual se refiere a entender que, en ocasiones, es mejor tener tranquilidad y no la razón, ya que las personas con actitudes tóxicas no saben diferenciar esto.
    4. No tomar las cosas de manera personal. En el trabajo, todo lo que ocurre debe ser visto y tomado desde esa óptica: laboral. No hay que dar cabida a emociones que afecten el plano personal; por lo tanto, no se debe dar importancia a comentarios fuera de lugar, recuerda el punto 2.
    5. Centrarse en las soluciones. Exponer los problemas es lo más fácil, sobre todo para los empleados nocivos. Y está bien conocer las situaciones adversas, pero lo importante es enfocarse en qué se hará para dar soluciones.
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