Cultura corporativa, el factor que diferencia a una empresa del resto

Por: Redacción Recursos Humanos TV

“No es un conjunto de valores que se pegan en una pared. No es lo que se dice en los discursos. Es lo que haces y quién eres”, afirma experto en el tema.

Ser conocida y recordada son los principales retos de las empresas, sobre todo por las circunstancias actuales que se caracterizan por ser impredecibles y cambiantes. Esto provoca que las organizaciones busquen maneras de sobresalir. Pero, ¿cómo lograrlo ante las exigencias del mercado? Expertos señalan que lo principal es destacar qué hace única a compañía, para lo cual es necesario trabajar en la cultura corporativa.

Ésta se puede definir como el conjunto de normas, valores y pautas de conducta necesarios para cumplir con el propósito de las empresas, al alinear los intereses personales, valores empresariales y estrategia. No es estática, ya que las empresas pueden evolucionar, generando que la cultura igual lo haga.

Sin embargo, para Ben Horowitz, autor del libro What you do is who you are: How to create your business culture, no hay una definición precisa de qué es la cultura corporativa. Pero expone que “la cultura no es un conjunto de normas mágicas que hacen que todo el mundo se comporte como queremos que se comporte. Es un sistema de comportamientos que esperas que la mayoría de la gente obedezca la mayor parte del tiempo… Y es una gran fuerza”.

El autor igual hace hincapié en el término cultura, enfatizando que “son nuestros actos los que nos definen”, de modo que éstos influyen en la cultura de las empresas, la cual puede cambiar porque “no es un conjunto de valores que se pegan en una pared. No es lo que se dice en los discursos y reuniones, ni siquiera es lo que crees. Es lo que haces y quién eres”.

Para definir la cultura corporativa es primordial tomar en cuenta lo siguiente:

    1. Auténtica. La cultura puede modificarse y reforzarse con el transcurso del tiempo, pero desde su origen debe ser congruente con la empresa, a fin de trabajar de acuerdo con esa línea y captar talentos que se alineen con la misma.
    2. Inclusiva. En todos los aspectos y panoramas, debe ser inclusiva para sumar a los colaboradores y generar sinergia en todo el hacer de la empresa.
    3. Adaptable. Mientras más simple y concisa se plantee, más fácil será que se adapte a los entornos geográficos.
    4. Grupal. Dentro de toda cultura hay variantes, de modo que es versátil. Por lo mismo, implica la existencia de la unión grupo, dejando de lado la individualidad. Para que esto ocurra, los valores y comportamientos deben ser comunicados y experimentados por cada colaborador de la empresa. 

Por último, se tiene que trabajar con los líderes para que exista unión y lineamiento en las estrategias y, sobre todo, en la cultura. Se debe dejar de lado la idea de que los números son más importantes que estos elementos porque, tal como dijo Peter F. Drucker, padre del management, “la cultura corporativa se come la estrategia para desayunar”.

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