Crear el propósito de la empresa, doble estrategia para el crecimiento

Por: Redacción Recursos Humanos TV

De acuerdo con Harvard, las empresas deben redefinir el área de trabajo y cambiar la propuesta de valor

Toda empresa desea prosperar, posicionarse y crecer. Por ello se apegan a estrategias que se centran en tres aspectos: crear nuevos mercados, modificar las reglas del juego y atender las necesidades de las partes interesadas. Pero un detalle esencial que se pasa por alto es crear el propósito de la empresa en lo que hacen.

La universidad de Harvard efectuó un estudio en el que participaron ejecutivos que trabajaron en empresas de Estados Unidos, Europa e India, las cuales tuvieron una tasa media de crecimiento anual compuesta del 30% o más en los cinco años anteriores. En el estudio, la casa de estudio expone que crear el propósito de una empresa tiene una doble función estratégica: ayuda a redefinir el área de negocio y a cambiar la propuesta de valor del negocio.

Redefinición

Es necesario que las empresas definan el sector en el cual trabajará, pero igual es conveniente no cerrarse a las oportunidades, es decir, hay que considerar los diferentes nichos de oportunidad. Por ejemplo: la refinería Neste se centraba en comercializar petróleo crudo; sin embargo, surgieron dificultades, de modo que redefinieron el campo de juego y se dieron cuenta del potencial de la energía renovable. Partiendo de esto, crearon su propósito: desarrollar fuentes sostenibles de energía que ayuden a reducir las emisiones. 

En resumen, la empresa tomó lo mejor de un escenario adverso, potencializando sus mismas herramientas de trabajo. En muchos casos, las empresas no explotan los recursos que tienen por ignorancia o miedo; sin embargo, nunca es tarde para analizar qué se puede hacer.

Propuesta de valor

Antes que nada, se debe recordar que una propuesta de valor se define por lo que se vende, a quien se le vende y para qué se vende. Por lo tanto, esto hace creer que la innovación de productos es la clave, pero lo cierto es que de esta manera sólo se logran pequeños picos de crecimiento. Pero cuando hay enfoque direccionado por un propósito, el crecimiento es estable y constante porque las empresas amplían su visión y ofrecen beneficios de por vida.

Para que esto suceda es necesario responder a las tendencias, tomar en cuenta problemáticas y basarse en la confianza. Además, la propuesta de valor tiene que ser clara para la inmediata comprensión, precisa en cuanto a los resultados y concisa con respecto a por qué es mejor y diferente.

Finalmente, la propuesta de valor siempre explicará de qué manera se resuelve o mejora una situación, cuáles son los beneficios extras y por qué es la mejor elección.

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