Economía tangible, una manera de aumentar la productividad laboral

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Igual se debe reconocer el trabajo del capital humano, ya que el 66% de los empleados afirman que dejarían su empleo si no se sienten valorados, según un estudio.

Una buena productividad laboral es la meta de toda empresa porque de ella depende la economía de la misma. A fin de lograr este cometido, además de mostrar transparencia, diversas compañías recurren a presentar el tabulador de las finanzas. Pero, siendo honestos, la mayoría de los colaboradores ve las cifras como el resultado de los logros de la compañía y no dimensiona el impacto de su trabajo.

Por lo mismo, la orientación se debe centrar en la economía de la empresa, volviéndola palpable para los trabajadores; un ejemplo sencillo es la atención al cliente que dan los meseros; en general, es buena y destaca por ser cordial y atenta. ¿Por qué? Porque saben que de ella depende que los clientes estén contentos, regresen, lo recomienden y dejen buena propina. En este ciclo básico cada empleado entiende la importancia de su trabajo y lo materializa, lo que lo hace consciente de por qué su desempeño tiene que ser constante.

En las grandes empresas, se tiene que inculcar esa cultura para que los empleados entiendan que los equipos que usan son fruto de su trabajo, más allá de los insumos que la empresa brinda para que hagan un trabajo estándar. De cierta manera, se pueden canalizar como incentivos, no precisamente monetarios, pero sí de crecimiento personal y profesional.

Horas desperdiciadas

Pero no todo se trata de economía. De acuerdo con una investigación de Microsoft, en Estados Unidos las personas trabajan a la semana 45 horas, pero sólo 29 son productivas, es decir, un tercio de la jornada total es desperdiciada. La pregunta es, ¿a qué se debe esto? Una encuesta de OfficeTeam señala que el 66% de los empleados afirman que dejarían su trabajo si no se sienten valorados.

Esto conlleva a analizar cómo se está trabajando el liderazgo, cómo son los líderes de la empresa, ya que la misma palabra (líder) hace referencia a aquellas personas con la capacidad de motivar a un grupo de personas a lograr una meta.

El tipo de liderazgo puede variar, dependiendo del giro de la empresa, pero lo que es inmutable es que los líderes establezcan objetivos puntuales, fomenten la cultura de establecer metas personales, inculquen el diálogo abierto y den retroalimentación continua.

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