RH, un sinónimo de respaldo para el personal

Por: Redacción Recursos Humanos TV

Seis maneras para cumplir dos retos: orientar a los trabajadores de recién ingreso y mantener motivados a los de antigüedad

El término felicidad no suele ser considerado a la hora de hacer una contratación de personal o replantear esquemas de motivación. Esto deja de lado uno de los objetivos del área de Recursos Humanos: encontrar canales o herramientas que alienten a los colaboradores nuevos o de antigüedad.

Lo primero es tener en claro cuáles son las tareas u obligaciones, pero también los beneficios e incentivos. Es común que las personas no lean a detalle un contrato, en el cual se tienen que especificar los puntos anteriores; de esta forma, la empresa tiene un respaldo y el trabajador una guía.

Si hablamos de un recién egresado, la llegada debe ser acogedora; para esto suceda, podemos tomar en cuenta tres etapas:

    1. Bienvenida. Se inicia desde el ingreso verbal hasta finalizar la firma de contrato. Hay que guiar al empleado en todo el proceso, resolviendo dudas y enfatizando lo que está establecido en el contrato.
    2. Presentación. Dar una inducción acerca del origen de la empresa, los valores, los objetivos y la manera en la que opera. Igual se debe especificar el horario laboral, el sueldo, las prestaciones, las vacaciones, los días inhábiles y los reglamentos internos.
    3. Integración. Acercamiento con el jefe directo, quien, posteriormente, presentará al equipo de trabajo. Es importante que al trabajador le queden claras sus tareas y conozca a quién dirigirse en caso de dudas, ya que se sentirá parte de la empresa y tendrá mayor confianza.

En el caso de los empleados de antigüedad, es necesario ayudarlos a estar animados; para ellos se sugieren tres aspectos:

    1. Empatía laboral. No hay que perder la cercanía con los trabajadores, ya que así se podrán identificar si existe incomodidad, hartazgo o falta de creatividad; de ser así, planear estrategias de ayuda. 
    2. Actualización e incentivos. Hay que innovar las herramientas de trabajo, pero también los procesos y maneras de trabajar; el ejemplo más evidente es el home office. Para esto se debe conocer al trabajador para determinar qué opciones son adecuadas para su desempeño.
    3. Reconocimiento. Hay que recordarles a los colaboradores que son valiosos, reconociendo su buen desempeño y permitiéndoles hacer propuestas.
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